Cambiante y descontrolada es la naturaleza de la mente. Aplícate a conocerla y dominarla y disiparás para siempre el peor de los tigres: el que mora dentro de ella misma
1 comentarios:
Datadine
dijo...
¿Y si uno no se empeñara en dominarla... sino en simplemente dejarla fluir a través del corazón?
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¿Y si uno no se empeñara en dominarla... sino en simplemente dejarla fluir a través del corazón?
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